Relatos STAR WARS (XI)

Relatos STAR WARS (XI)

Capítulo 11


Todos corrieron como nunca habían corrido en sus vidas mientras la muerte se acercaba a ellos velozmente desde el cielo. Solo habían recorrido unos pocos metros cuando los misiles se estrellaron contra el YT-1300 haciéndolo completamente pedazos. Afortunadamente ningún miembro del grupo salió herido, tan solo presentaban algunos rasguños y algunas partes de sus ropas chamuscadas. Poco a poco todos se fueron levantando del suelo tras comprobar que se encontraban físicamente bien.

Sora: “¡¿Estáis todos bien? ¿Ray´n Bow?!”.

Ray´n Bow: “¡Aquí!”.

Tweedo: “¡Por suerte sigo vivo y de una pieza!”.

Yokyr: “¡Estoy bien. Mi lord ¿os encontráis bien?!”.

Kristan: “¡Me encuentro bien Yokyr!”.

Heck: “No estoy herido”.

En seguida el grupo se reunió para evaluar la situación. EL hangar estaba lleno de restos de la astronave y algunos mecánicos desafortunados habían muerto a causa de la potente fuerza que produjo la onda de choque de los torpedos de protones al detonar su contenido. Entre los restos de la nave se distinguía unos sonidos muy peculiares.

R2-B2: “¡Bip-bip-bip-bip!”.

Yokyr: “¡¿R2-B2?!”.

Yokyr se dirigío rapidámente de donde provenían los sonidos y comenzó a quitar tanta chatarra como le era posible. En pocos momentos encontró al droide.

Yokyr: “¡R2-B2 ¿Tienes algo roto?!”.

R2-B2: “Bip-bip”.

Yokyr: “Estupendo”.

Tweedo: “¡Ese droide tuyo a tenido mucha suerte!”.

Yokyr: “¡Desde luego!”.

R2-B2: “¡Bip!”.

Yokyr y R2-B2 volvieron junto al resto del grupo.

Yokyr: “¿Cómo han sabido donde estábamos?”.

Sora: “Alguien nos ha estado siguiendo”.

Tweedo: “Es posible. Pero también alguno de nosotros los pudo haber avisado”.

Ray´n Bow: “Es muy poco probable. En ningún momento ninguno de nosotros se ha encontrado solo como para comunicar nuestra posición a nuestros enemigos”.

Kristan: “Sora  y Ray´n Bow tienen razón pero ahora este no es el momento de hablar de ello. Debemos salir de este lugar y encontrar otra nave lo antes posible. Los separatistas no tardaran en llegar hasta aquí y descubrir que ha fallado en su intento de eliminarnos”.

Heck: “¿Pero donde encontraremos esa nave?”.

Yokyr: “Creo que se donde podremos encontrar una”.

Kristan: “¿Estas seguro de ello Yokyr?”.

Tweedo: “Así es mi lord. Nos llevará hasta Coruscant”.

Kristan: “Entonces no perdamos más tiempo. ¡En marcha!”.

Yokyr: “Por aquí. Iremos hasta donde se halla la nave utilizando los túneles de servicio que usan los mecánicos para ir de un hangar a otro. De ese modo evitaremos salir al exterior y a nuestro perseguidor”.

Kristan: “Buen trabajo Yokyr”.

Yokyr guió al grupo hacia la entrada al taller de los mecánicos donde se encontraba la entrada a los túneles subterráneos que usaban los mecánicos del puerto espacial que comunicaban todos los hangares privados de la zona. Mientras se introducían en los túneles, Yokyr pensaba para si mismo: “Espero convencerla para que nos lleve en su nave aunque no va  a ser nada fácil tratándose de ella”. Yokyr dejó escapar un suspiro y decidió no pensar más en ello hasta que llegara el momento.