Ésta es la historia de un hombre. Un hombre misterioso y con un incierto pasado. Ese hombre vivía en un planeta alejado de todo, de la guerra, de la Antigua República y del Imperio. Ese planeta era el mundo de Concord Dawn. Y ese hombre soy yo.
Tras el incidente con el Inquisidor, no quisimos arriesgarnos a que nos encontraran más como él en territorio hostil. Kym decidió pedirle trabajo a la doctora Seuna en la Universidad de Alderaan y yo me puse a trabajar como curandero. Poco después, nos casamos y desde entonces vivimos con nuestra hija, Isyl’me, en una casa muy parecida a aquella en la que vivía con su familia, en Caamas.